Casi siempre damos por hecho la gran mayoría de cosas que vemos, pensamos, escuchamos, sentimos, olemos… ¿Podemos llamarlo una generalización del filtro de percepción?

Nuestro programa mental ha absorbido una información con el tiempo y a su vez la a automatizado de tal manera que a veces ni nos planteamos el significado de la misma.

Ahora bien, ¿Qué ocurre cuando acercas la lupa sobre un objeto? Normalmente que aparecen detalles que antes pasaban desapercibidos del filtro de tu visión consciente verdad? Cuando ponemos atención plena sobre aquello que observamos aparece todo un  universo por descubrir.

Hoy, te quiero hablar sobre lo que ocurre con nuestro comportamiento. Ese comportamiento que a veces es el deseado y muchas otras carece del sentido que esperábamos del mismo. ¿Te ha pasado alguna vez que ante una situación que habías previsto obtener un resultado, acabas comportándote de una manera inesperada? A mí sí y cuando no sabía el porqué, finalizaba el evento en casa intentando analizar el motivo, acto que en su día se alejaba de mi consciencia y me acercaba a grandes momentos de frustración. ¿Por qué me ocurría eso? ¿Qué había pasado?

¿Acercamos la lupa?

Todo efecto es el resultado de unas causas. En el comportamiento, las causas son nuestra programación mental ( experiencial y biológica ), los pensamientos conscientes e inconscientes automáticos, las emociones que éstos provocan, y la actitud que estos generan. Y todo ello nos proporciona un resultado, el comportamiento que aprecio de forma consciente.

Muchas veces intentamos transformar nuestro comportamiento, únicamente realizando acciones diferentes y la gran mayoría de veces repitiendo el resultado obtenido la vez anterior. Sobretodo cuando aparecen los imprevistos, ya que ahí actuamos de forma casi automática. Con lo que a partir de hoy, si no eras consciente de esta información, tranquil@, todo lleva su proceso. Y en el camino lo comprenderemos.

Una de las cosas más difíciles de transformar son nuestros programas mentales, ya que la gran mayoría se hayan ocultos a nuestra percepción consciente actual. Hemos vivido muchísimas experiencias, unas agradables, felices, apasionantes, excitantes, superlativas, e incluso experiencias que nos han provocado picos de euforia extrema positiva ( hablo de la sensación de satisfacción, no del resultado químico orgánico, ni la consecuencia de lo que provoca esa elevada carga hormonal ) y otras experiencias de llanto, tristeza, apatía, frustración, miedo, terror,.. y casi todas ellas están almacenadas en el baúl interno mental, unas a la vista del recuerdo consciente y otras guardadas bajo llave, difícilmente de acceder y de detectar. ¿Qué ocurre con estas experiencias? Qué incluso a día de hoy están condicionando nuestro comportamiento actual. Nuestra mente recuerda perfectamente esos estados emocionales potenciadores o limitantes y ante una situación actual similar, es muy probable que esté disparando el mismo comportamiento antiguo con el único fin de que sobrevivas. ¿Es incómodo? Quizás! Pero si estás leyendo esto, es que sobreviviste, con lo que a nuestra mente inconsciente le funcionó. A ella le da igual que sea positivo o menos positivo, le importa tu supervivencia y no tu felicidad. Le importa ahorrarte energía y no modificar tu comportamiento de forma consciente ya que eso le lleva a un desgaste adicional. ¿Por qué? Por qué en su día ya aprendió lo que tenía que hacer y todo lo demás le lleva a cambiar el programa que ya tiene almacenado y eso nos desgasta.

¿Qué puedo hacer si quiero transformar mi comportamiento?

Como primer punto te diría que empieces a ser consciente de tus pensamientos automáticos (esos que llegan sin que los provoques de forma consciente). Si son pensamientos que te acercan a lo que quieres, o por el contrario te alejan de lo que quieres. Cuando empecé a ser consciente del proceso, pasaba los días enfocando mi pensamiento en cosas positivas, en cosas que quería en lugar de pensar en las cosas que no quería, que en ese momento era mi mecanismo habitual de pensamiento. Poco a poco y sin que fuera consciente de ello, mi filtro empezó a cambiar y con ello mi atención pasó a fijarse en lo positivo de forma inconsciente, mi programa mental se había transformado! Si esto te suena raro en este momento actual, quizás puedas empezar por medir tu estado emocional. ¿El cómo te sientes? E intentar averiguar que ha despertado esas emociones en ti. Ten presente que el pensamiento y las creencias tienen mucho que ver, sino todo y si indagas llegarás a los posibles pensamientos que las han despertado.

Una herramienta que puedes empezar a utilizar y que sirve siempre es la interpretación de lo que ocurre. Ante cualquier situación busca la interpretación positiva de la misma, y focaliza tu atención ahí. A partir de ese momento, pregúntate como la puedes transformar y actúa para transformarla. Cómo dijo W. Mitchell: ” No es lo que te sucede, sino lo que tu haces con lo que te sucede”.

¿Qué puedes hacer a partir de ahora? No te resignes ante las situaciones, acéptalas y busca la transformación.

Una última cosa: TEN PACIENCIA CONTIGO, esto no es de un día para otro. Sabiendo que hay un proceso, disfrútalo y diviértete observando tu evolución.

Acerca la lupa y empieza a apreciar el maravilloso mundo oculto que pasaba desapercibido para tu consciencia actual.

Nos vemos en el camino.

Un abrazo, Marcos Rabasco.

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