La aceptación nos dirige a la transformación.
En el momento que aceptamos una situación asumimos la responsabilidad de avanzar a nuestro estado deseado.

Si me miro al espejo y no me gusta lo que veo, en vez de lamentarme, seguir “maldiciendo” y permanecer en la queja continua sin acción…
¿Podría aceptar interiormente la situación de que el estado actual no es el que me gustaría que fuera? ¿Y a partir de ahí definir mi plan de mejora físico personal?

Eso además de motivación, nos daría ese plus de optimismo para avanzar hacia nuestra mejor versión. ¿Crees que perdido sin un plan podría mejorar la situación? A lo mejor un día o dos, ¿Pero mantenerlo en el tiempo?

El siguiente paso sería definir el plan y a través de la acción ejecutar el plan de forma continua hasta que se genere el hábito de que si no hago lo que vengo haciendo durante ese “mes – hábito” me siento incómodo.
Ahí habré superado mi barrera mental y empezaré a disfrutar de mi nuevo camino (sino has conseguido hacerlo antes).

Este ejemplo es aplicable a cualquier situación personal y profesional.
Os animo a aceptar lo que haya que aceptar sino estáis contentos con algo, y a avanzar! Sólo avanzar!

Creemos que necesitamos la motivación para hacer las cosas, pero cada día aprendo y compruebo, que la motivación sale haciendo, en el camino.
Si estas motivado…perfecto y adelante al 200%!
Sino estás motivado, haz al 100% y saldrá la motivación en el camino.

Acepta la situación y transfórmala hasta vivir aquello que deseas vivir.

Marcos Rabasco.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies